El método
Saber qué practicar y por qué.
Partimos de una canción, una dificultad o un objetivo que tenga sentido para ti. A partir de ahí elegimos qué técnica y qué teoría necesitas trabajar.
Por ejemplo, si un cambio de acordes interrumpe el ritmo de una canción, podemos aislar ese paso, practicarlo despacio y volver a tocarlo dentro del tema. Cada ejercicio tiene una aplicación musical.

Tres movimientos
Escuchamos, diseñamos y ajustamos.
01
Escuchamos
Partimos de tu experiencia, tus gustos, tus dudas y aquello que de verdad quieres tocar.
02
Diseñamos
Ordenamos canciones, técnica y teoría dentro de un plan realista que puedas aplicar.
03
Ajustamos
Revisamos lo que funciona, resolvemos bloqueos y decidimos el siguiente movimiento.
Todo al servicio de la música
Técnica, teoría y repertorio se necesitan.
Técnica
La necesaria para tocar con más control, comodidad y sonido; no una colección de ejercicios aislados.
Teoría
La que te ayuda a comprender lo que escuchas, tomar decisiones y depender menos de la memoria.
Repertorio
El lugar donde todo se conecta y donde el aprendizaje empieza a sonar como la música que te importa.
Seguimiento
El plan cambia cuando tú cambias.
En la siguiente clase revisamos lo que has practicado: qué ha mejorado, dónde te atascas y qué conviene cambiar. Ajustamos la dificultad y la cantidad de trabajo al tiempo que puedes dedicar.
Tu punto de partida
Construyamos una dirección.
La sesión inicial nos permite entender qué quieres conseguir y qué merece atención primero.
30 min · Para nuevos alumnos · Sin compromiso
